Enseñamos  aprender a desaprender lo aprendido

El MaReA  y la dicha de existir

Por Fernando Guinard

El MaReA es el primer Museo de Arte Erótico que se funda en América y no tiene ánimo de lucro.

Su objetivo es proteger, preservar, promocionar y estimular las expresiones del arte y del arte erótico.

El MaReA es un proceso surrealista y delirante que ha logrado plasmar el mundo de los sueños en una realidad.

Es un viaje a través de la encantadora inquietud de lo desconocido con todos los inconvenientes de los caminos inexplorados.

Es un antídoto contra la presencia constante de la muerte que habita un país plagado de bárbaros supersticiosos.

Es un espacio museístico no convencional, un templo del arte y del placer, un monstruo sagrado, un espíritu magnético que atrae el encanto de los procesos eróticos donde erran los recuerdos de los amantes estéticos.

Es una instalación permanente de una colección que es un delicioso manjar para los sentidos de los sibaritas cuyos perfumes irradian sensualidad y recuerdan las etapas de la mutua seducción donde se arrullan las palabras con el rocío del amor y la sonrisa en los labios

El MaReA es un proceso artístico, un sistema comunicativo, un signo, en un contexto socio cultural caracterizado por la ignorancia y falta de sensibilidad hacia la expresión y la estética erótica; es un fenómeno histórico y social, posee su propio lenguaje para una sintaxis propia, es portador de significaciones y valores informativos para construir su propia semántica; y ejerce influencias en un contexto social para dar ánimo a su pragmática.

El MaReA se inmiscuye en una dinámica social que altera y deconstruye esquemas de comportamiento artísticos, sociales y culturales; genera debates académicos; es una propuesta que muestra las prácticas culturales, estéticas y eróticas de los autores, no como una aproximación a la realidad sino como una aproximación a la realidad de ellos mismos como artistas.

El MaReA es una proyección fonética que representa una idea que da una nueva identidad a los museos. No es una idea absurda ni arbitraria. Es lógica. No hay nada por el estilo. Tergiversa el concepto de museos para dar nuevos significados.

El MaReA realiza exposiciones e intervenciones en espacios con imágenes reconocibles de objetos artísticos y conceptos teóricos relacionados con el Espíritu Erótico. Su pragmática alfabetizadora, pedagógica, académica, integradora y desembrutecedora es un gesto que alcanza la categoría de provocación artística ante una sociedad dogmática y excluyente caracterizada por la falta de afecto.

Las exposiciones del MaReA muestran obras de pintura, escultura, dibujo, gráfica y fotografía, realizadas con instrumentos tradicionales, y obras de fotografía digital, video, instalación y performancia. Obras producidas como objetos estéticos y procesos mentales.

Los happenings, intervenciones y exposiciones del MaReA son eventos culturales que se realizan en museos, galerías, bibliotecas públicas, universidades, centros culturales y espacios alternativos que ceden sus instalaciones para intervenirlos y dictar conferencias relacionadas con el arte, el erotismo, la sexualidad y la pornografía, como parte de su labor alfabetizadora, pedagógica y académica.

Los happenings son una expresión artística que se identifica con la apropiación más directa y completa de la experiencia humana en el campo de la imagen del Espíritu Erótico con un poco de fabulación y locura. Toda persona presente en un happening del MaReA participa en él con su espíritu erótico y su voltaje de acuerdo a su concepción del mundo, del erotismo y del arte, con sus fortalezas y debilidades expresivas, conceptuales y formales.

Los contenidos del MaReA son reproducidos en cientos de sitios web y blogs, han sido consultados y estudiados por miles de investigadores, estudiantes y amantes de la estética.

El MaReA y sus seguidores realizan investigaciones sobre el arte, el erotismo, el arte erótico y la sexualidad.

El MaReA edita y publica sus investigaciones, es cómplice de aquellos que han aprendido a desaprender lo aprendido y han liberado sus mentes de doctrinas y verdades mentirosas, es pluralista, tolera y confronta ideas propias y ajenas, goza, ríe, desafía, provoca, contextualiza, descontextualiza; colabora en la educación sexual de una muchachada perdida en su propia ignorancia con material y enlaces a Profamilia; aconseja a las anorgásmicas y a los ignorantes en el placer de la sexualidad.

El MaReA realiza exposiciones reales y temporales en museos, galerías, teatros, universidades, bibliotecas públicas, centros culturales y espacios no convencionales; es el pionero en realizar happenings eróticos con la complicidad de la estética; realiza exposiciones virtuales y “temporales” de artistas consagrados, de artistas que se encuentran en el desarrollo de sus procesos expresivos, realiza muestras de artistas que han acabado de romper el cascarón, expone tesis de grado de artistas plásticos y visuales, exposiciones que duran hasta que el planeta colapse; realiza homenajes, en vida, a los artistas que considera merecedores de la exaltación; dicta talleres y conferencias; realiza foros.

Mientras más  quieren apartar al MaReA de su camino pionero y destruir sus sueños, mientras más quieren que sus gestores se conviertan en burócratas ineptos, mientras más desean que se arrodillen como súbditos obedientes y manipulables, y mientras más quieran inocular su aburrimiento y su rigidez mental, los que dirigimos y apoyamos este proceso nos sentimos médiums para que los ignorantes puedan acceder a nuestras voces y a los signos que ellas entrañan.

Hay personas que convierten su propia vida en una obra de arte. El arte se torna entonces en una fiesta para los sentidos. Cada quien deja de ser un espectador admirador de objetos artísticos, convencional, respetuoso y silencioso, y se convierte en una fiera que se enfrenta a su propia realidad, de frente, con la esperanza de trascender durante el último segundo del calendario cósmico.

Los investigadores y enciclopedistas de la historia del arte atribuyen la paternidad del happening al norteamericano Allan Kaprow, encuentran influencias del futurismo, del dadaísmo, del assemblage, del environment, y del teatro por su cercanía con la performancia. También han atribuido influencias sobre los artistas Pop, los conceptuales, y los del Body Art; hermandad con el Fluxus, y familiaridad con el arte “povera” y con las tendencias subsiguientes.

En Colombia, y a partir del concepto del espíritu erótico, el happening se ha transformado en un arte de comportamiento que rompe con los esquemas morales, sociales y embrutecedores. Ha sido desarrollado por artistas que han participado en los happenings del MaReA y en los diferentes espacios que promueven estas manifestaciones.

El happening no es para estructuralistas, es para artistas que no se toman muy en serio el mundo convencional del arte, es para los que les gusta el desorden, el ruido de la vida, el juego, para aquellos que les gusta expresarse en el lugar equivocado, en el momento preciso.

En la historia de la humanidad se han realizado muchas acciones, dirigidas o espontáneas, en las que ha participado el público. En el circo romano los espectadores gozaban los combates que realizaban los gladiadores (las estrellas), e interactuaban en la fiesta cuando aprobaban o desaprobaban la muerte del vencido.

En los bacanales mitológicos de la cultura muisca, gestados por Chía, la diosa de la rumba, los indios e indias interactuaban como protagonistas de sus desvaríos mientras llegaba la tragedia gestada por el dios dogmático que inundaba la sabana de Bogotá y los condenaba a morir ahogados por el sólo hecho de vivir.

En el happening contestatario que realizaron los alumnos de la Universidad Nacional de Bogotá, en la década del sesenta, cuando las pinturas violentas y sexuales del pintor Carlos Granada fueron descolgadas de la Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá por perturbar la moral pública, los estudiantes y los policías se convirtieron en los protagonistas de la escena cuando aquellos recibieron en sus jóvenes humanidades golpes de bolillo por parte de los defensores armados de la moral pública.

En las fiestas del Club Social y Cultural Flores Frescas, un famoso burdel del occidente colombiano, visitado por personalidades de la política, la religión y la cultura, veinte preciosas muchachitas (las estrellas) interactuaban con objetos sexuales (obras de arte) en sus danzas plagadas de espíritu pornográfico.

Los visitantes de este famoso club social, al inicio de la interacción, se comportaban como espectadores extasiados y pasivos, observaban a las muchachas en todo su esplendor, las seducían con dinero, y en privado, se convertían en happeners salvajes que las cabalgaban hasta quedar exhaustas, ante la mirada cómplice de las pinturas de los artistas caleños que decoraban las paredes del afamado centro cultural.

En los desfiles de la diversidad que se realizan cada año en la ciudad de Bogotá, homosexuales masculinos y femeninos, bisexuales y transexuales son los artistas protagonistas del carnaval. Los espectadores interactúan con ellos, intercambian miradas coquetas, se disparan las cámaras fotográficas que captan su mismidad, la teatralidad de sus gestos y la sensualidad de sus cuerpos.

Jeff Koons, el ex esposo de Ilona Staller, la Cicciolina, la reina de la sicalipsis parlamentaria, decía que ella era una verdadera artista, pues en lugar de trabajar con pinceles, carboncillos, espátulas, objetos y conceptos, trabajaba con sus genitales e interactuaba con bellos y bien dotados actores a quienes les exprimía hasta la última gota de placer.

Por eso es que todos somos artistas.

El maestro Iván Hurtado-Lorenzo, un buen amigo del MaReA dice:

"Para mí el MaReA es un espacio que procura sensibilizar, desde el arte, el sentido de lo erótico en la sociedad y el individuo. Tomar conciencia de la importancia que lo erótico tiene en nuestra existencia, tomar conciencia de sí mismo donde lo corpóreo es un lenguaje que comunica, no solo pasiones y deseos, sino actitudes políticas (con esto no me refiero a ideologías sino a posiciones que se asumen en la vida que nos permiten ser independientes de manipulaciones y conceptos preconcebidos y nos permite alejarnos de lo estereotipado).

El MaReA se ha preocupado por llevar unos lineamientos que pretenden, desde una posible disidencia, hablar de la estética y cuestionar posiciones dogmáticas que surgen desde la oficialidad del establecimiento. (Ya sea artístico o de otros flancos).

La importancia de un espacio como el MaReA para la expresión artística es la determinación de tomar caminos no alienados o enajenados por las posturas oficiales de lo que se supone es ARTE. Cuestiona lo establecido y abre espacio para todas las formas de producción en las artes, sobre todo en los lenguajes plásticos para reconocer la labor de muchos artistas y sus indagaciones personales que no siempre son revisadas por los circuitos del poder. El hecho de tomar como caballo de batalla lo erótico permite descubrir como está totalmente ligado a la creación. El acto de crear una obra, es un acto erótico, y es posible que en países donde la sociedad es muy conservadora, esto no sea admitido, pero lo erótico remite a lo artístico y no es simplemente un tema como sería tratar el paisaje o las naturalezas muertas. Lo erótico define lo humano. Cuando por ejemplo pienso en la pintura surge la idea de que ella es sensualidad, es atracción, es seducción, y también simulación, la pintura es recorrer la epidermis, acariciarla y dejar huella en ella, eso acaso ¿no es un acto erótico? El MaReA lo entiende y lo promueve, lo promulga, por eso abre los espacios desde los medios que sean posibles para el encuentro con una sociedad que vive reprimida y que se expresa con violencia. El arte está para generar conciencia ya sea en el individuo o en la colectividad y el MaReA aporta sin prejuicios para que esa conciencia se desarrolle".

El proyecto del Museo Arte Erótico Americano MaReA 
no tiene sentido. 
Sería como hacer un museo del paisaje o del bodegón. 
Cancele ese proyecto. 
No tiene sentido.

José Ignacio Roca. Burócrata visionario de La Biblioteca 
Luis Ángel Arango
del Banco de la República. Bogotá, 1999

   
 
 
     
     
 
 
     
     
     
     
     
     
 
 
 
 
 
 
 
Eliécer Ochoa y Ethel Cure. (Acción performática). I Bienal de Amor & Éxtasis. Bogotá, 2000
 
Ethel Cure. Fiesta de Eros.
Bogotá, 2001
 

Ilya Izaguirre. Cuerpo Presente. Maracaibo, 2002

 
Eliécer Ochoa. Homenaje a Leonel Góngora. Bogotá, 2003
 
 
Falon Cañon. Cinco años del MaReA, Happening del MaReA. Bogotá, 2005
 
Cinco años del MaReA, Happening del MaReA.
Bogotá, 2005
 
City & Sex. Feria de la sexualidad. Bogotá, 2006
 
Sergio González León.
Art & Eros Festival 2008.
Bogotá, 2008
 
  Los Cuerpos Sagrados. MaReA en BIBLORED. Bogotá, 2012.  
     
 

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